Beautysin nació de la frustración: la frustración de tener los armarios del baño llenos de productos costosos que, o bien causaban irritación, o simplemente no cumplían con su promesa fundamental. Nos dimos cuenta de que el problema no era nuestra piel, sino la obsesión de la industria del cuidado de la piel por las fórmulas genéricas y los rellenos innecesarios.